Daño colateral

13 de octubre de 2008

A diferencia del apoyo brindado al banco de inversión Bear Stearns, el pedido de quiebra de Lehman Brothers no tuvo ninguna respuesta de las autoridades. El lunes 15 de setiembre Lehman entró en concordato y el gobierno estadounidense sencillamente se cruzó de brazos.

¿Por qué no se actuó de la misma manera? En su momento se dijo que las circunstancias habían cambiado, que las firmas eran diferentes y que las autoridades reguladoras estaban mejor preparadas para manejar las consecuencias de una quiebra.
En el caso de Bear Stearns, la Reserva Federal (Fed) orquestó su venta a un precio muy conveniente para la compradora JPMorgan Chase, acordando absorber US$ 29.000 millones de pérdidas potenciales de la cartera de Bear. Pero cuando le tocó el turno a Lehman, los bancos que consideraron la compra esperaban un respaldo similar de la Fed y se vieron decepcionados.

También se dijo, en su momento, que los inversionistas y las firmas de Wall Street tenían más experiencia hora de enfrentar problemas en los mercados financieros. Asimismo, había una creencia generalizada de que la Fed sentía la necesidad de posicionarse y no aparecer siempre como la primera y principal fuente de fondos cada vez que quisiera comprarse a una firma financiera en problemas.

Pero el daño colateral de la caída de Lehman fue mayor a lo esperado. El rescate de Bear Stearns salvó a los tenedores de bonos y certificados de depósito emitidos por el banco. En el caso de Lehman, los bonistas perderán y también lo harán las entidades que habían garantizado deuda emitida por la institución.

La mayoría de los seguros emitidos a los bonos y certificados de Lehman vencían el pasado viernes. Se maneja que las aseguradoras tendrán que desembolsar una cifra del orden de los US$ 400.000 millones, dinero que obviamente no poseen en caja. Debido a ello, durante toda la semana se produjeron caídas de los precios de las acciones y de los papeles de renta fija.

Felix Salmon, analista de Portfolio.com, piensa que si las pérdidas con los papeles originalmente emitidos por Lehman son muy elevadas y si los aseguradores no logran reunir los fondos para hacer frente a sus obligaciones, podría darse una quiebra en cadena de instituciones financieras y el desastre sería aún mayor al ya visto.

Esta semana será clave para ver cómo quedan parados lo jugadores y que acciones toman las autoridades.

1 comentario:

Seguros dijo...

Esperemos entonces que las cosas no tengan las consecuencias enumeradas aqui, para evitar esa gran catastrofe financiera.